UN GRUPO DE MAYORES DE LA RESIDENCIA AMMA MUTILVA CUMPLE SU DESEO DE VOLVER A REVIVIR LA JAVIERADA - 13.03.2010
- Esta peregrinación al Castillo de Javier es una de las tradiciones más arraigadas de Navarra.
- Acompañados por trabajadores del centro, recorrieron la marcha en transporte adaptado y asistieron a los oficios religiosos en honor a San Francisco Javier.
- Es el primer año que se lleva a cabo esta iniciativa en Amma Mutilva y, dada la gran acogida que ha tenido entre las personas que han participado, espera convertirse también en una tradición que se celebre todos los años.
13 de marzo de 2010.- La "Javierada" es una célebre peregrinación que nació en 1940 y que mueve año tras año a miles de personas, que se desplazan desde todos los puntos de Navarra hasta el Castillo de Javier, rindiendo así honor a San Francisco Javier, uno de los santos patrones de la Comunidad, que nació precisamente en ese lugar.
Esta peregrinación se ha convertido en una tradición muy familiar, en la que participan desde mayores hasta los más pequeños de la casa. Cada año, en la residencia Amma Mutilva se vivía de forma especial esta marcha y muchos eran los mayores que, viendo las noticias en televisión o en la prensa, revivían con nostalgia los años en los que habían participado en compañía de familiares o amigos.
Esto es lo llevó a la residencia a montar para este año una excursión al Castillo de Javier coincidiendo con la peregrinación. Se apuntó un grupo de residentes, que se han trasladado hasta Javier en una furgoneta adaptada, acompañados por el director del centro, David Iriarte, y también por la coordinadora de servicios generales, Nieves Mateo. Tras asistir a los oficios religiosos en la explanada del castillo, han almorzado y han comprado también cruces y estampas de recuerdo para repartir entre los compañeros y compañeras de residencia que no han podido acudir a la excursión. A la vuelta, hicieron también una parada en Sangüesa.
La experiencia ha sido muy bien acogida por las personas que han participado. Amma Mutilva espera que esta excursión se convierta también en una tradición más y que, año tras año, los residentes puedan acercarse hasta el Castillo de Javier en una fecha tan señalada, recordando así los años en los que participaron a lo largo de sus vidas.