INTERCAMBIO INTERGENERACIONAL DE 120 NIÑOS Y NIÑAS DEL COLEGIO RAIMUNDO LLULIO DE VALLECAS CON LAS 180 PERSONAS MAYORES DE LA RESIDENCIA AMMA VALDEBERNARDO - 23.03.2010
- Mayores y niños, en equipos mixtos, han disputado una gymkhana y compartido juegos en el jardín del centro.
- Estos encuentros son muy beneficiosos tanto para los mayores como para los pequeños de la casa, puesto que ayudan a que generaciones tan distantes en el tiempo se conozcan mejor y aprendan unas de otras.
23 de marzo de 2010.- Las 180 personas mayores que viven en la residencia Amma Valdebernardo, gestionada por el Grupo Amma y concertada con la Comunidad de Madrid, y ubicada en la calle Ladera de los Almendros 44 de Vicálvaro, han vivido hoy una jornada especial en compañía de unos pequeños visitantes que han llenado el centro de alegría.
Un total de 120 niños y niñas del colegio franciscano Raimundo Llulio de Vallecas, con edades comprendidas entre los 6 y los 7 años, han visitado la residencia para conocer más de cerca a los mayores y compartir con ellos un día de actividades intergeneracionales.
La jornada ha comenzado con una charla en el salón de usos múltiples en la que se ha explicado a los pequeños cómo es el día a día en la residencia y cuáles son los programas y terapias que llevan a cabo los residentes para mejorar su calidad de vida. A continuación, niños y mayores, en equipos mixtos, han disfrutado en una gymkhana especial por todo el centro, haciendo actividades relacionadas con terapia ocupacional, fisioterapia... La jornada ha concluido con unos y otros en el jardín desarrollando diferentes juegos y aprovechando así el buen tiempo.
La celebración de encuentros intergeneracionales de este tipo se ha convertido en una de las señas de identidad de las residencias de mayores gestionadas por el Grupo Amma en toda España. Estos encuentros tienen efectos muy beneficiosos tanto para los pequeños de la casa como para los residentes, puesto que aprenden a conocerse mejor. Para los mayores es una fuente de alegría y de motivación y a los niños les sirve también para acercarse a la tercera edad y vencer así los estereotipos que se asocian a las personas mayores.