En Amma trabajamos en estrecho contacto con las familias, al entender que son parte fundamental del proceso asistencial.
Por este motivo, se mantienen con ellas comunicaciones periódicas, informándolas del estado y evolución de sus familiares así como de los objetivos terapéuticos que se marca el equipo del centro.
Por otro lado, se facilita también formación específica a las familias y en los centros existen amplios horarios de visita para que puedan acompañar y compartir con su familiar la vida en el centro. Además, las residencias disponen de espacios privados para celebraciones familiares y también de áreas infantiles para que las personas mayores puedan disfrutar con sus nietas y nietos, aspectos en los que Amma fue pionero y que con el tiempo han incorporado otras empresas del sector.
Muchos de los centros Amma organizan también de forma periódica encuentros intergeneracionales, en los que mayores y niñas y niños conviven durante varios días en la propia residencia realizando numerosas actividades juntos, como juegos y concursos, talleres de manualidades, excursiones, competiciones deportivas y representaciones teatrales. Según las personas expertas en gerontología, este tipo de iniciativas son muy positivas para ambas partes y constituyen también una actividad muy enriquecedora ya que les permite conocer mejor a sus abuelas y abuelos y modificar los estereotipos que se asocian a la tercera edad. En definitiva, el hecho de acercar a dos generaciones alejadas en el tiempo, mientras se disfruta de unos días de vida en común, reporta beneficios a quienes participan en estas iniciativas.
Por último, en Amma damos también mucha importancia a conocer la percepción de las personas usuarias y de sus familias sobre la atención prestada y por eso realizamos periódicamente encuestas de satisfacción.