Modelo asistencial de las residencias Amma

Amma trabaja siguiendo un modelo socio-sanitario propio diseñado por personas con reconocido prestigio en los campos de la geriatría y la gerontología.
La existencia de este modelo asistencial común a todas sus residencias es una de las grandes ventajas competitivas de Amma, lo que ha hecho que la marca Amma sea reconocida como garantía de calidad asistencial, excelencia en la gestión y en la atención, máxima satisfacción entre las personas usuarias y sus familias y compromiso con la innovación y la investigación para prestar servicios únicos y personalizados.
Desde el momento en el que una persona solicita los servicios de Amma, el equipo asistencial examina su estado de salud y establece un Plan de Atención Individualizada (PAI), que se revisa periódicamente, y que incluye tratamiento, dieta, rehabilitación física, atención psicológica, estimulación cognitiva y actividades de tiempo libre.
Desde su nacimiento, Amma inspira toda su labor en tres principios éticos fundados en valores humanos: respeto a la intimidad y a los derechos de cada persona, consideración de su dignidad, de su independencia y de su capacidad de elección, y autonomía en todos los ámbitos y favorecimiento de su plena realización.
El trato dispensado a las personas es extremadamente cuidadoso, respetando su singularidad. Esta filosofía se refleja tanto en la concepción de los servicios asistenciales como en el diseño arquitectónico de sus residencias o en el funcionamiento de los mismas.
El modelo Amma se caracteriza también por contar de forma muy estrecha con las familias en el proceso de atención, así como por diseñar residencias abiertas a la participación de personas no residentes, lo que permite que las residencias de Amma estén en contacto con la sociedad y su entorno más cercano.






